El calendario vigente en el mundo occidental se basa en la liturgia cristiana, que celebra la Pascua en memoria de la Resurrección de Jesucristo. La última cena (el Jueves Santo según los cuatro evangelios) los apóstoles celebraron con su Maestro la "Pascua Judía", conmemorando el éxodo de los iraelitas de Egipto, conducidos por Moisés a través del Mar Rojo. Según el judaísmo, los hebreos deben renovar cada año esta celebración el día 15 del mes de Nisan, que empieza con la primera luna nueva de primavera, es decir, el primer plenilunio de la primavera.
La diferencia entre los calendarios judío y romano dió lugar a numerosas controversias sobre la fecha de celebración de la Pascua. Los judíos celebraban la Pasión el 15 de Nisan y la Pascua de resurrección el 17 de Nisan, independientemente del día de la semana que fuese. Roma paulatinamente impuso que la Pascua fuese en domingo porque se tomaba en consideración que Jesús resucitó en domingo. Pero quedaba un problema ¿Qué domingo escoger para la celebración de la Pascua?. No todos los cristianos celebraban el mismo día la Pascua. Ya desde el siglo III se consideraba que, según el calendario romano, Jesús murió el 25 de marzo y resucitó el 27. Algunos obispos celebraban la Pascua según esas fechas fijas. La Iglesia Romana, basada en la autoridad de San Pedro y San Pablo celebraba la Pascua el primer domingo después de la primera luna llena después del equinoccio de primavera. Este domingo siempre cae entre el 22 de marzo y el 25 de abril.
El Primer Concilio de Nicea (325) convocado por Constantino I decretó por unanimidad que la fiesta de Pascua de Resurrección se celebrara en todo el mundo cristiano el primer domingo después de la luna llena siguiente al equinoccio de primavera, y si la luna llena fuera en domingo y coincidiera con la fiesta de Pascua judía, la Pascua de Resurrección tendría que conmemorarse el domingo siguiente. Así se evitaba la coincidencia de las fiestas de Pascua de Resurrección con la Pascua judía. También se decidió que la fecha en el calendario de la Pascua de Resurrección fuera calculada en Alejandría, entonces principal centro astronómico del mundo. Sin embargo, la determinación exacta de la fecha resultó una labor imposible a la vista de los limitados conocimientos en el siglo IV. El principal problema era la diferencia de días, llamada epacta, entre el año solar y el año lunar aunque la complicación más grande se debió a la diferencia entre el verdadero año astronómico y el calendario juliano entonces en uso.
La reforma del calendario juliano en 1582 por el papa Gregorio XIII, con la adopción del calendario gregoriano, eliminó muchas de las dificultades en la fijación de la fecha de Pascua de Resurrección y en la ordenación del año eclesiástico. Desde 1752, cuando el calendario gregoriano fue también adoptado por Gran Bretaña e Irlanda, la Pascua de Resurrección se ha celebrado el mismo día en la parte occidental del mundo cristiano. Sin embargo, las iglesias orientales que no adoptaron este calendario conmemoran la festividad un domingo antes o después a la fecha observada en Occidente.
Una vez conocida la fecha de Pascua, las demás fiestas movibles son las siguientes: Septuagésima, que se celebra el 9º domingo antes de Pascua; Sexagésima que se celebra el 8º domingo antes de Pascua; Quincuagésima o domingo de Carnaval, que es el 7º domingo antes de Pascua; Miércoles de Ceniza o miércoles siguiente a la Quincuagésima; Domingo de Pasión, el 2º antes de Pascua; Domingo de Ramos, 7 días antes de Pascua; Cuasimodo, es el domingo siguiente a la Pascua; Ascensión, el Jueves correspondiente a 40 días después de la Pascua; Pascua de Pentecostés, 49 días después de Pascua; la Santísima Trinidad, el domingo siguiente a Pentecostés, y Corpus Christi, el jueves siguiente a la Trinidad. El primer domingo de Adviento es el primer domingo que sigue al 26 de noviembre.